Vicente Blasco Ibañez es seguramente la figura literaria más importante de la historia valenciana moderna. Además de ser autor de varias novelas clásicas, fue un viajero del mundo, editor de periódicos y agente de fuego político, tan famoso por su retórica polémica como por sus tormentosos y turbios asuntos amorosos. La casa donde vivía en la playa de la Malvarrosa se ha convertido hoy en un museo, dedicado a su vida y obras.

Nacido en Valencia en 1867, Blasco Ibáñez creció durante un período emocionante de la historia española, cuando el público empezó a cuestionar la monarquía. Vicente fue un niño durante la Primera República española de 1873-1874 y todo indica que debió haberle afectado mucho, porque se convirtió en un republicano apasionado. De joven, organizó protestas y boicots, hasta que fue forzado a huir de España disfrazado de pescador.

Después de regresar del exilio en París, Blasco-Ibáñez se convirtió en fundador, director y editor de El Pueblo, un diario muy influyente en Valencia. Fue el jefe de un movimiento conocido como Blasquismo y se convirtió en el político más popular de Valencia.

Después de haber dejado su huella en la política valenciana volvió su mirada más lejos. En 1909 visitó Argentina, un país del que se enamoró. Regresó en tres ocasiones distintas, escribió un libro sobre ella e incluso fundó dos ciudades argentinas: Cartagena y Nueva Valencia. Más tarde haría un viaje alrededor del mundo, visitando países como Panamá, los EEUU, China, Japón, la India y Sri Lanka. Escribió sobre sus aventuras en un libro titulado ” La vuelta al mundo de un novelista “.

Blasco-Ibáñez construyó su casa en la playa de la Malvarrosa en 1902 y hoy en su lugar hay pequeño museo. En el interior, encontrará fotografías del autor, de su esposa y sus hijos, junto con artículos personales como material de fumar, postales y cartas. Hay mucha información sobre sus aventuras, aunque sólo se presenta en español y en valenciano.

La industria porno es una de las industrias más cuestionadas y señaladas a nivel social, y mucho más por las líneas religiosas. Sin embargo, muchos trabajadores de esta industria están convencidos de laborara en un empleo digno como cualquier otro, quizás como el deporte o expresamente la actuación. Si bien podría considerarse un trabajo como cualquier otro ¿qué pueden hacer estas  personas luego de abandonar su carrera?

Lamentablemente para muchas guarras, y al igual los guarros, no existe un gran después luego de retirarse del mundo porno, pues a diferencia de trabajos como el deporte, donde se puede quedar quizás siendo entrenado, a la carrera erótica no hay mucho jugo que sacarle. Pero esto lo ha aclarado una de las rubias más candentes del porno, Bree Olson, quien a través de un video publicado en las redes expreso su situación luego de abandonar el cine erótico.

En el significativo video Bree expresa las dificultades que se le han sobrevenido luego de retirarse definitivamente del mundo porno, tanto a nivel social con sus allegados y desconocidos, como en la búsqueda de una nueva labor.

A medida que transcurre el video y la chica se expresa  se va llenando de diversos sentimientos, hasta que entre lágrimas confiesa que las personas la tratan como si fuera pedófila, pues de acuerdo a su percepción las personas no le dan el  trato de una antigua trabajadora del mundo erótico, sino más bien como si ella quisiera hacerle daño a los niños.

Muchas personas reconocen a Olson, una de las guarras que frecuentaba la casa de Charlie See durante sus años de aventura y copas. Otros quizás la conocen por su trabajo en el cine pornográfico, pero la verdad es que cualquiera que sea el caso, la chica ha demostrado que no resulta ser nada fácil abandonar una industria como esta y lograr conseguir un empleo como cualquier otro gracias a la concepción social de las personas.